La omnicanalidad es un tipo de comunicación en la que se integran todos los canales existentes de atención al cliente, es decir, teléfono, mails, chats, redes sociales, entre otras. Este método mejora la experiencia del cliente, ya que se aprovecha al máximo la tecnología y el usuario tiene varios canales por los que puede contactar a la empresa y ser atendido.
La diferencia de este concepto con la multicanalidad, es que la empresa también se ve beneficiada al recibir en una sola plataforma todas las solicitudes de atención independientemente del canal por el cual se haya realizado la petición llegando directamente al centro de atención. De esta forma aumenta la productividad, y resulta más sencillo tener un negocio enfocado a satisfacer las necesidades del cliente.